¿Está en peligro el arroz?

¿Está en peligro el arroz?

La Organización de Naciones Unidas (ONU) advierte de las vulnerabilidades observadas durante la crisis COVID-19 en relación a este cereal. El arroz es el ingrediente básico de la dieta de más de 3.500 millones de personas. La reciente pandemia ha provocado diferentes respuestas en la población y consecuencias importantes tanto en el cultivo como en su comercialización.

Este año, la meteorología y el confinamiento han dificultado a los agricultores el inicio de la campaña arrocera. Esto afectará sin duda a muchas cosechas. Además, los efectos del cambio climático se notan año tras año en términos de mayores sequías, lluvias más torrenciales o cambios en la temporalidad de las mismas, entre otros.

Debido también en parte a las compras excesivas por el pánico social que hemos vivido, muchos países exportadores han establecido ante este panorama límites o prohibiciones a la exportación del grano. Además, el incremento del precio ha producido que algunos países redujeran los volúmenes importados, viéndose afectadas las familias con menos recursos económicos.

Como resultado, la ONU indica que más de la mitad del suministro mundial de arroz está en riesgo. La situación actual y todas estas respuestas han puesto en evidencia la vulnerabilidad a la que se enfrentan los 820 millones de personas que todavía pasan hambre en nuestro tiempo. De hecho, la ONU concreta que el arroz es lo único que rescata del hambre a más de 100 millones de pequeños productores.

En Valencia somos muy afortunados y contamos con agricultores que merecen nuestra admiración y respeto. Aplaudiendo en mi balcón cada día podía comprobar de primera mano la preocupación de mis vecinos por las lluvias que en Valencia vivíamos en el momento en que debía plantarse. Por otra parte, este año se ha sumado el riesgo a contraer la enfermedad para las personas de más edad, siendo muchos de los agricultores personas que se encuentran en el grupo de riesgo. Y, por si fuera poco, el confinamiento ha dificultado la disponibilidad de la mano de obra y el abastecimiento de los elementos necesarios para iniciar la campaña (semillas, plantones, fertilizantes, maquinaria, etc.).

Acaba de comenzar el verano y paseando por los campos del Parque Natural de la Albufera de Valencia se observan la gran mayoría de los campos cultivados. Además, debemos agradecer la exquisita combinación entre tradición y modernidad que se ha ido estableciendo con el paso de los años.

Un claro ejemplo es la implantación de los sistemas biológicos de confusión sexual para luchar contra el barrenador del arroz, Chilo suppressalis Walker, conocido en Valencia como el «cucat» del arroz.

El cucat es una de las plagas más importantes en los principales países productores de este cereal. Tras una semana después de la puesta en las hojas, nacen las larvas que perforan el tallo de la planta y se instalan en su interior. La larva empieza a alimentarse y comienza a dispersarse hacia plantas cercanas. En menos de un mes las larvas forman la crisálida también en el interior de la planta y unos 10 días después emergen las polillas. Tienen un tiempo de vida corto pues entre 3 y 6 días después mueren, pero con sus hábitos nocturnos y la gran receptividad de las hembras en la primera noche tras la eclosión, la proliferación de la plaga es rápida y eficaz (para más información consultar el enlace).

Desde 2011, la decisión de adoptar los difusores de feromonas como medida de control de la plaga ha logrado reducir en más de un 99% el empleo de otros plaguicidas sobre nuestros arrozales. Estos sistemas biológicos se colocan a razón de 31 unidades por hectárea, mediante la colocación de un difusor de PVC (reutilizable) o de celulosa (biodegradable) sobre una varilla. Esta práctica demuestra que en la agricultura podemos hacer control de plagas sin contaminar el agua, el suelo, los alimentos, etc., sin afectar a otros insectos o a la fauna del ecosistema y sin dejar residuos.

En Valencia somos afortunados pero no necesariamente tiene por qué seguir siendo así en un futuro no tan lejano. Protege tu entorno, se consciente de las limitaciones, aprecia lo que tenemos y siéntete ECO.

Deja una respuesta