ANTE EL CAMBIO CLIMÁTICO

ANTE EL CAMBIO CLIMÁTICO

Todo el mundo ha oído hablar del cambio climático y en los últimos años son pocos los que todavía no son conscientes de la grave amenaza que supone. Aún así, mi experiencia me dice que muchos de vosotros probablemente pensáis que representa una idea catastrofista de un futuro lejano. Una idea sobre la que no vale la pena reflexionar mucho pues genera inquietud. ¿Es posible que estén hablando de aumento de temperaturas, de incremento del nivel del mar, de reducción en la disponibilidad de agua y alimentos, de mayor riesgo ante la proliferación y propagación de plagas y enfermedades, de empeoramiento de la calidad de vida por índices de contaminación mayores, entre otras muchas cosas todas ellas relacionadas entre sí? Entiendo el rechazo que tu mente te propone automáticamente cuando planteamos el cuadro dantesco para el año 2050.

Afortunadamente, diferentes organizaciones intergubernamentales así como los gobiernos de muchos países a nivel mundial han tomado conciencia de la necesidad de cambiar el paradigma de desarrollo humano. No solo han aceptado la realidad de la problemática sino que han comenzado a legislar para tratar de frenar las tendencias hacia ese futuro indeseable. Uno de los mayores esfuerzos está teniendo lugar en Europa mediante su Pacto Verde (para saber más puedes leer nuestra entrada sobre este tema).

Planteado el contexto, me propongo proporcionarte unas pequeñas bases que te permitan comprender por qué es importante que aportes tu granito de arena ante un problema que es de todos, en lugar de temer o ignorar cualquier información que recibes sobre cambio climático.

En primer lugar debes tener clara la diferencia entre el tiempo que hace y el clima.

Según el Grupo Intergubernamental de Expertos en Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés), el clima es el estado promedio del tiempo durante ventanas temporales de 30 años de acuerdo con la Organización Meteorológica Mundial. Es una evaluación estadística del comportamiento de la precipitación, la temperatura, el viento, humedad, nubosidad, etc.  Por otro lado, nos referimos al tiempo cuando hablamos del estado meteorológico (de la atmósfera) en un lugar y en un momento determinado.

Como podrás comprender, el cambio en el clima poco o nada tiene que ver con la probabilidad de que haya un cambio en una dirección concreta si comparas el tiempo que hace hoy en tu localidad y el que hacía hace dos semanas o el mismo día el año pasado.

La dinámica interna del sistema climático y los forzamientos externos

Para conocer más en profundidad los comportamientos del clima, es necesario hablar de sistema climático. Es un complejo sistema dinámico que tiene 5 componentes principales: la atmósfera, la hidrosfera, la criosfera, la litosfera y la biosfera. No solo son importantes los procesos internos de cada uno de estos componentes. Las interacciones entre ellos son igualmente fundamentales para hablar de clima y cambio climático.

Por ejemplo, si deforestamos en la biosfera, modificamos drásticamente los procesos de evaporación (entre otros), con ello provocamos cambios en la atmósfera y la hidrosfera. En consecuencia, se desencadenan una sucesión de cambios que terminan afectando a todos los componentes de manera compleja.

En realidad podemos resumir en dos bloques los motores fundamentales del sistema climático: La dinámica interna y los forzamientos externos.

Estos forzamientos externos pueden ser de origen natural o como consecuencia de las actividades humanas. Unos ejemplos muy clásicos pero que te permitirán captar la idea inmediatamente son los siguientes: forzamientos externos pueden ser las variaciones en los ciclos solares, las variaciones orbitales o las erupciones volcánicas, pero tambien lo son la deforestación, la contaminación atmosférica o una mala gestión hidrológica.

La dinámica interna debería encontrarse en un cierto equilibrio para que los cambios climáticos se siguieran produciendo a largo plazo, como se sabe que ha ocurrido a lo largo de las diferentes eras hasta la revolución industrial. Lamentablemente en la actualidad ese equilibrio es una ilusión y la inercia del sistema lleva a un cambio vertiginoso.

Necesitamos “aplanar la curva”

Recapitulando, nos encontramos en un momento en el que se ha comprobado que en las ultimas décadas se viene produciendo un cambio climático. En el estudio del sistema climático tomamos conciencia de que su dinámica está desestabilizada y que seguimos siendo responsables de una parte importante del forzamiento externo que modifica sin cesar los diferentes componentes del mismo. En consecuencia, la tendencia de desestabilización de la dinámica del sistema crece.

Comprenderás ahora por qué es un problema que preocupa y mucho a los gobernantes (que sí disponen de información suficiente). Además podrás imaginar por qué a pesar de los enormes esfuerzos que realizaremos los próximos años para reducir nuestra contibución en los forzamientos externos, no podemos contar con que la dinámica interna del sistema climático responda en la dirección deseada al mismo ritmo. Probablemente habrás leido algún artículo en el que hacían referencia a lo que en realidad se pretende, que es “aplanar la curva”. Un concepto que todos entendemos por la realidad que lamentablemente ha marcado nuestras vidas los últimos meses.

¿Quiere eso decir que aunque dejasemos de emitir gases de efecto invernadero y reforestáramos el Amazonas seguiríamos sufriendo los efectos del cambio climático? Pues menos, pero sí. Imagínate en un escenario realista. Y eso me lleva a la siguiente pregunta.

¿Qué es un escenario realista?

Resumiendo mucho con la idea de que sea claro para cualquier lector, existen modelos climáticos que proporcionan proyecciones de cómo ha sido y podría ser el clima en el futuro. Estas herramientas ofrecen como resultado series de datos, distribuidas en el espacio, de las diferentes variables climáticas (precipitación, temperatura, velocidad del viento, etc.). Para realizar proyecciones futuras debemos alimentar esos modelos con escenarios representativos de la dirección en que dirigiremos nuestras acciones.

Hace años, el IPCC propuso una batería de escenarios socio-económicos (SRES) sobre los que los modelos climáticos se basaban para ofrecer como resultado proyecciones climáticas globales y regionales. Estas proyecciones pretendían utilizarse para realizar evaluación de impactos asociados al cambio climático. Desde el año 2014, trabajamos con escenarios RCP​ (Representative Concentration Pathways, que se desarrollaron para el quinto informe AR5 del IPCC). Estos escenarios son los más recientes y actualizados, y se utilizan con el mismo fin que los anteriores. Éstos y aquellos se diferencian en que, en lugar de ser escenarios socio-económicos, los RCP definen diferentes forzamientos externos (rutas de forzamiento radiativo adicional) que la actividad humana causa y causará a lo largo del siglo XXI, siendo el del forzamiento de 1750 el que se toma como referencia, justo antes de la revolución industrial. En realidad estos nuevos escenarios son más versátiles pues un mismo escenario de forzamiento radiativo puede ser resultado de un amplio rango de escenarios tanto socio-económicos como tecnológicos.

Así, existen 4 bloques básicos de escenarios que heredan en su denominación el forzamiento radiativo adicional proyectado para el año 2100 (relativo a 1750):

RCP8.5: Es un escenario de grandes volúmenes de emisión de gases de efecto invernadero. El forzamiento radiativo en RCP8.5 sigue subiendo tras 2100 solo considerando las emisiones del siglo XXI.

RCP6.0 y RCP4.5: Son escenarios de estabilización en los que los forzamientos se estabilizan al valor definido cerca del final del centenario.

RCP2.6: Representa un escenario de inversión de tendencia radical hasta alcanzar emisiones negativas considerables.

Según el IPCC el aumento de la temperatura global parece propensa a mantenerse por debajo de los 2 °C relativos al periodo 1850-1900 en los escenarios RCP2.6 Y RCP4.5. Por el contrario parece propensa a exceder este importante umbral en los escenarios RCP6.0 y RCP8.5.

¿Cómo analizamos el efecto de los diferentes escenarios?

Como ejemplo, el programa EUROCORDEX (parte del World Climate Research Program, WRCP) organiza y coordina el marco de proyecciones de cambio climático regionales a nivel europeo. Los resultados de los modelos climáticos son y serán los utilizados por muchos organismos e investigadores para el análisis de los cambios y sus impactos.

La mayoría de las veces los resultados tienen que ser interpretados por gestores que no están familiarizados con la modelación climática ni con la modelación de los impactos. Imagínate la dificultad para transmitir esos resultados al resto de habitantes del planeta. ¿Cómo involucrar a las personas en un problema global de vital importancia sin sembrar el pánico como consecuencia de una mala interpretación de los métodos y sus resultados? Lamentablemente, la respuesta es que no se hace, o muy poco. En los medios de comunicación nos atiborran de sucesos, información económica y desinformación basada en distracciones deportivas o sensacionalistas, pero rara vez se trata de que la opinión pública conozca la vasta actualidad en relación con la problemática, la metodología investigadora, los resultados o las acciones que se adoptan en la lucha contra el cambio climático.

Por ese motivo es importante que, si decides informarte por tus propios medios, huyas de fuentes de información no rigurosas. Para que sean consideradas fiables deben tener al menos correctamente identificados los escenarios, las combinaciónes de los modelos climáticos global y regional utilizados, la ventana temporal analizada (tanto del periodo de referencia como de las proyecciones futuras), la región espacial considerada en el análisis, la resolución espacial y temporal utilizada, la metodología empleada para llegar a cada uno de los resultados y la incertidumbre asociada a los mismos.

Pero sobre todo ten en cuenta que los resultados siempre son proyecciones y no predicciones. No podemos saber cómo va a ser el futuro y con un poco de suerte las nuevas políticas harán que proyecciones realizadas en el pasado queden lejos de cumplirse. Espero que este texto te haya animado a revisar tus acciones para por lo menos no contribuir a empeorar el problema. Toma conciencia, no mires hacia otro lado y siéntete ECO.

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